YAJAVI no es un fungicida, es un activador del principal armamento de defensa de la planta denominada fitoalexinas, estas hormonas intervienen por debajo del cuello de la raíz, donde el fusarium hace su ahorcamiento.
Para entender cómo las fitoalexinas y las defensas rompen el “ahorcamiento” del cuello, debemos analizar el verdadero mapa de carreteras internas de la granadilla.
1. Las células radiculares nuevas como “fábricas” de fitoalexinas
Cuando la técnica YAJAVI equilibra las bases (catiónes), corrige Ph y Activa la Capacidad de Intercambio Catiónico y estimula el suelo, las raíces nuevas que nacen por debajo del cuello dañado se convierten en las estructuras con mayor actividad metabólica de la planta.
Elementos como el silicio, el potasio y el calcio absorbidos por estas raíces nuevas activan las vías metabólicas del ácido shikímico y de los fenilpropanoides. Estas son las “líneas de ensamblaje” dentro de las células de la raíz para fabricar fitoalexinas que inducirán nuevo crecimiento celular para crear nuevas vias metabólicas de defensa.
Porque los fungicidas no funcionan, y la técnica YAJAV si lo logra?
A diferencia de los fungicidas químicos o el ozono que se quedan estancados, las fitoalexinas producidas de forma endógena por la propia planta son perfectamente compatibles con su savia. Al ser sintetizadas en las células radiculares, son volcadas al xilema y ascienden con el agua hacia el tallo, las hojas y los frutos, blindando los tejidos superiores contra ataques secundarios.
2. El cuello ahorcado no se “destapa”, se “puentea”
Aquí es donde la biología de la planta revela su verdadero camino metabólico y anatómico. Las fitoalexinas que suben desde las raíces nuevas van a combatir al hongo en la zona del cuello, pero el xilema viejo que ya fue necrótico (café/negro) y taponado por las gomas de defensa contra el Fusarium no se puede destapar. El hongo ya destruyó esas tuberías. Ósea que los fungicidas no pueden llegar al hongo por debajo.
Entonces, ¿cómo llega el agua y la defensa de la raíz al tallo si el cuello está ahorcado? La planta utiliza un camino anatómico y metabólico alternativo.
Regeneración de Tejido Vascular (El “By-pass” biológico)

Gracias a la alta disponibilidad de energía y minerales de la técnica YAJAVI, las células del cambium (el tejido meristemático que está justo entre la corteza y la madera del tallo) localizadas inmediatamente por encima y por debajo de la zona ahorcada comienzan a dividirse aceleradamente.
La planta empieza a tejer nuevos vasos de xilema y floema circundantes, rodeando la zona necrótica. Es exactamente igual a un bypass coronario en medicina: la tubería vieja del cuello sigue tapada, pero la planta construye una tubería nueva por los lados para conectar las raíces nuevas con el tallo superior.
Emisión de Raíces Adventicias “Superiores”
El otro camino metabólico clave de las pasifloras es el transporte de auxinas (hormonas de enraizamiento) desde las hojas hacia abajo. Cuando las auxinas bajan por el floema y se topan con el bloqueo del cuello ahorcado, se acumulan justo en el límite superior del daño (a los 0 o 1 cm sobre el nivel del suelo).
Esta acumulación, en un ambiente propicio por la técnica, induce la emisión de raíces adventicias aéreas o basales superiores. Estas raíces caen al suelo y se entierran, creando un sistema de absorción completamente nuevo que esquiva por completo la zona que el Fusarium destruyó originalmente.
3. El Blindaje Sistémico hacia Hojas y Frutos
Una vez que la planta logra reconectar los cables (ya sea por la creación de nuevo xilema alrededor del chancro o por las raíces adventicias superiores), las fitoalexinas y los compuestos de defensa viajan sin freno hacia la parte aérea:
- En el Tallo, las fitoalexinas detienen el avance de las hifas de Fusarium que intentaban subir hacia las ramas.
- En las Hojas: El flujo de savia cargado de minerales y defensas reactiva la fotosíntesis, eliminando el síntoma de “enruanamiento” o amarillamiento unilateral.
- En los Frutos: La planta recupera la presión de turgencia, evitando el aborto de botones florales y el arrugamiento prematuro de la granadilla, asegurando que el llenado del fruto termine con azúcares óptimos.
Conclusión
El concepto es correcto en su esencia defensiva: las raíces nuevas por debajo del cuello son la salvación porque tienen las células sanas capaces de fabricar las fitoalexinas.
Sin embargo, el camino metabólico de la planta no gasta energía intentando “limpiar el xilema muerto” del cuello, sino que utiliza esa inyección de defensas para aislar y momificar el hongo en la zona afectada, mientras simultáneamente construye nuevas vías de transporte (tejido vascular nuevo y raíces adventicias) para conectar la vida del suelo con las hojas y los frutos. Es una victoria por reconstrucción y blindaje, no por destaponamiento.
